Investigadores de Estados Unidos encontraron metales preciosos como oro, plata y platino en los desechos de varias personas
Las heces humanas contienen oro, y otros metales preciosos como platino y plata que podrían valer cientos de miles de millones de dólares, sostienen expertos. Ahora el truco es averiguar cómo recuperar este potencial maná que además podría ayudar a salvar al planeta. «El oro que encontramos estaba en el nivel de un depósito mineral mínimo», dijo Kathleen Smith, del Servicio Geológico de Estados Unidos, después de que equipo descubriera metales como platino, la plata y el oro en residuos tratados. Un reciente estudio realizado por otro grupo de expertos encontró que los desechos de un millón de estadounidenses contenían metales por valor de unos 13 millones de dólares. Encontrar alguna forma de recuperar esos metales podría contribuir a proteger el medio ambiente al reducir la necesidad de las actividades mineras extractivas y la emisión de metales al entorno. «Hay metales en todas partes –en los productos para el cabello, detergentes, incluso en las nanopartículas que se ponen en los calcetines para evitar los malos olores», señala Smith. Cada año pasan más de siete millones de toneladas de biosólidos por las instalaciones de tratamiento de aguas servidas de Estados Unidos: cerca de la mitad se usa para fertilizar campos y bosques y la otra mitad se incinera o se entierra en vertederos. Smith y su equipo tienen la meta de averiguar qué hay exactamente en nuestros desechos. «Nos enfocamos en dos frentes», afirma Smith. «En una parte del estudio estamos viendo cómo remover algunos metales de los biosólidos que limitan su uso en la agricultura. «En otra parte del proyecto nos interesa recolectar metales valiosos que puedan venderse, incluidos algunos de los metales más valiosos desde el punto de vista tecnológico, como el vanadio y el cobre que hay en teléfonos celulares, computadoras y aleaciones».
Cada vez que vas al baño, tu cuerpo elimina todo aquello que tu aparato digestivo no absorbió durante el proceso de digestión. Y, escondidas dentro de los excrementos, hay suficientes partículas de metales preciosos como oro, plata y platino para justificar su extracción. Esta al menos es la conclusión de un equipo de investigadores estadounidenses que presentó el resultado de sus estudios en la última conferencia anual de la Sociedad Estadounidense de Química. Además de las ventajas económicas, extraer materiales valiosos de los desechos humanos ayudaría a reducir la cantidad de sustancias tóxicas en el medio ambiente, aseguran los investigadores. Probablemente en este punto te estés preguntando cómo es que están ahí, ¿cómo es posible que las heces contengan todos estos metales valiosos?
Cada vez más, la industria utiliza metales en sus productos de uso diario: podemos encontrarlos en el champú, en detergentes e incluso en prendas de vestir, donde estas nanopartículas se emplean en ocasiones para eliminar el olor corporal. «Los metales están en todas partes», explica Katleen Smith, coautora del estudio del Servicio Geológico Estadounidense. «El oro que encontramos estaba en el nivel de un depósito mineral mínimo», añade.
Además de oro, las heces también contienen cantidades de los llamados minerales raros, como paladio y vanadio.
Ventajas ambientales
Los beneficios ambientales son varios. El equipo estima que las plantas de tratamientos de aguas residuales en Estados Unidos producen siete millones de toneladas de biosólidos al año. Cerca de la mitad se usa como fertilizantes en campos y bosques, mientras que la otra mitad se incinera o se entierra en vertederos. «Si podemos eliminar algunos de los metales molestos que actualmente limitan cuánto de estos biosólidos podemos usar en los campos y bosques y, al mismo tiempo, recuperar metales valiosos y otros elementos, es una situación en la que todos salen ganando», explica Smith. Y aunque esta forma particular de minería pueda parecer poco agradable, es preferible a los métodos de minería tradicionales.
Para extraer mineral de las rocas estos métodos tradicionales recurren a sustancias químicas poderosas que, cuando se filtran al suelo, tienen efectos devastadores en los ecosistemas. En cambio, si se emplean estas sustancias en el ambiente controlado de una estación de tratamiento de aguas, es posible evitar los riesgos ecológicos.
Deposiciones millonarias
A fin de evaluar la viabilidad de la propuesta, los investigadores recogieron muestras durante ocho años de ciudades pequeñas de las Montañas Rocallosas, en el oeste de EE.UU., comunidades rurales y grandes ciudades. De acuerdo a las muestras, las cantidades de metales preciosos son comparables a las halladas en algunas minas comerciales. Un kilo de lodo extraído de las cloacas contiene en promedio 0,4 mg de oro, 28 mg de plata, 638 mg de cobre y 49 mg de vanadio. Un estudio previo, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Arizona, EE.UU., estimó que los desechos de esta clase producidos en un año por una ciudad de un millón de habitantes pueden contener al menos hasta US$13 millones en metales.